Colección: Cuencos y platos de cristal

Los cuencos y platos de cristal se asocian con propiedades físicas y espirituales distintivas. Si bien los cuencos cantores son apreciados por sus tonos puros y resonantes en la sanación con sonido, los cuencos decorativos aprovechan las cualidades amplificadoras y estéticas del cristal para el trabajo energético .

Las conchas de abulón son veneradas por su combinación de extraordinarias propiedades físicas y su rico simbolismo espiritual derivado del océano . En muchas culturas, sirven como recipientes prácticos y resistentes al calor para rituales y como poderosas herramientas espirituales para la sanación y la conexión emocional.

Propiedades espirituales y metafísicas

For crystal dishes

  • Amplificación de energía: al igual que otras formas de cristal, se pueden utilizar cuencos o platos para contener o limpiar otros cristales, amplificando sus propiedades curativas.
  • Definición de intenciones: Un plato puede usarse como un "cuenco de intenciones" para manifestar deseos. Se llena con objetos como intenciones escritas, hierbas o cristales pequeños para energizar sus objetivos.
  • Limpieza del espacio: los platos de selenita, en particular, son conocidos por su capacidad para purificar y limpiar la energía, lo que los hace populares para almacenar cristales o joyas.
  • Trabajo energético decorativo: Se cree que simplemente colocar un cuenco de cristal en una habitación irradia una suave energía curativa por todo el espacio, atrayendo vibraciones positivas y una sensación de calma.  

Para conchas de abulón

  • Equilibrio emocional y tranquilidad: El abulón calma y tranquiliza las emociones, ayudando a estabilizar los sentimientos y proporcionar una sensación de paz.
  • Protección: Debido a su forma de concha, se considera un escudo protector contra la energía negativa y el daño emocional. Ahuyenta influencias indeseables y proporciona una sensación de seguridad.
  • Conexión con los cuatro elementos: En los rituales de purificación, el plato de abulón combina los cuatro elementos naturales: la concha representa el agua, las hierbas ardientes la tierra, la llama el fuego y el humo el aire. Esta combinación purifica el espacio y eleva las oraciones.